Es la primera pregunta que tenemos que hacernos a nosotros mismos antes de elegir el destino de nuestro viaje. Después de tener la respuesta empezamos a buscar el lugar que más nos ayude a cumplir nuestras necesidades.
Creo que en primer lugar todos sentimos la necesidad de dejar en casa la rutina y salir y ver gente nueva y respirar aire fresco. Tanto la felicidad y la adrenalina que sentimos cada vez que nos vamos de viaje, como la satisfacción de haber acumulado nuevas experiencias y nuevos recuerdos que sentimos al regresar, son las cosas por las que vale la pena aprovechar de cada oportunidad de escape que tenemos.